Cómo elegir tu manguera de jardín

Con la llegada del buen tiempo, incrementa el uso de las mangueras de jardín en nuestras casas y huertas. ¿Pero se adapta perfectamente a los usos que requerimos?

Si bien es una herramienta de fácil funcionamiento, que encontramos en diferentes formatos, colores y grosores, debemos tener en cuenta los materiales con las que estas están fabricado, ya que la resistencia y flexibilidad son vitales para su uso y duración.

La fabricación de una manguera consiste en la superposición de varias capas con distintos materiales que aseguran sus propiedades. Debe asegurarnos una completa flexibilidad, absteniéndose de trenzados que dificulten su uso.

Y es que especialmente para el uso de jardinería u horticultura, debemos tener un total manejo de esta herramienta, evitando posibles enredos y fisuras que llegue a romper nuestra manguera.

Ejemplos como la manguera Skyhose, son ideales para estos usos, ya que gracias a sus cinco capas y tricotado de poliéster, aseguramos una duración prolongada que a su vez tenga una óptima movilidad. Un modelo como este, presume de tener un refuerzo interior ESPIROFLEX NO TORSION TECHNOLOGY, es decir, una malla tricotada de poliéster en giro que evita la torsión y las dobleces en su uso.

Además de tener en cuenta los factores de uso (ligereza, dureza y materiales), debemos tener en cuenta la resistencia de la misma tanto a altas temperaturas como a bajas, ya que son estos factores externos los que con el paso del tiempo, pueden llegar a estropear nuestra manguera.

Por ello debemos optar por modelos  que soporten temperaturas que varíen entre los -10°C y los +60°C, asegurándonos así que soportará temperaturas tan variables como extremas.

No podemos olvidar la fabricación química de los componentes de la manguera, ya que la composición debe ser atóxica y de uso alimentario según los reglamentos europeos CE 1935/2004 y UE 10/2011.